Category Archives: Equipo multidisciplinar

Aneurisma

Aneurisma cerebral

Imagen

¿Qué es un aneurisma cerebral?

Un aneurisma cerebral (también conocido como aneurisma intracraneal o intracerebral) es un punto débil o fino en un vaso sanguíneo cerebral que sobresale como un balón y se llena de sangre.  El aneurisma saliente puede poner presión sobre un nervio o tejido cerebral circundante.  También pueden perder o romperse, derramando sangre en el tejido circundante (llamado hemorragia).  Algunos aneurismas cerebrales, particularmente los muy pequeños, no sangran o causan otros problemas.  Los aneurismas cerebrales pueden producirse en cualquier lugar del cerebro, pero la mayoría está ubicada junto al bucle de arterias que pasan entre la parte inferior del cerebro y la base del cráneo.

¿Qué causa un aneurisma cerebral?

La mayoría de los aneurismas cerebrales es congénita, debido a una anormalidad innata de una pared arterial.  Los aneurismas cerebrales son más comunes en las personas con ciertas enfermedades genéticas, como trastornos del tejido conjuntivo y enfermedad del riñón poliquístico, y ciertos trastornos circulatorios, como malformaciones arteriovenosas.*

Otros causas pueden ser trauma o lesión craneana, alta presión arterial, infección, tumores, aterosclerosis (una enfermedad de los vasos sanguíneos donde las grasas se acumulan dentro de las paredes arteriales) y otras enfermedades del sistema vascular, fumar cigarrillos y el abuso de drogas.  Algunos investigadores han especulado que los anticonceptivos orales pueden aumentar el riesgo de desarrollar aneurismas.

Los aneurismas que son consecuencia de una infección en la pared arterial se llaman aneurismas micóticos.  Los aneurismas relacionados con el cáncer a menudo se asocian con tumores primarios o metastáticos de la cabeza y el cuello.  El abuso de drogas, particularmente el consumo habitual de cocaína, puede inflamar los vasos sanguíneos y llevar al desarrollo de aneurismas cerebrales.


*Una malformación congénita donde una maraña de arterias y venas cerebrales interrumpe el flujo sanguíneo.

¿Cómo se clasifican los aneurismas?

Existen tres tipos de aneurisma cerebral.  El aneurisma sacular es un saco de sangre redondeado o parecido a una bolsita que está unido por el cuello o pedúnculo a una arteria o rama de un vaso sanguíneo.  También conocido como aneurisma “baya” (debido a que parece una baya colgando de una enredadera), esta forma común de aneurisma cerebral se encuentra típicamente en arterias en la base del cerebro.  Los aneurismas saculares aparecen más frecuentemente en adultos.  Un aneurismalateral aparece como un bulto sobre una pared del vaso sanguíneo, mientras que un aneurismafusiforme está formado por el ensanchamiento de todas las paredes del vaso.

Los aneurismas también se clasifican por tamaño.  Los aneurismas pequeños tienen menos de 11 milímetros de diámetro (cerca del tamaño de una goma de borrar de lápiz estándar), los aneurismas más grandes tienen de 11a 25 milímetros (cerca del ancho de una moneda de diez centavos), y los aneurismas gigantes tienen más de 25 milímetros de diámetro (más que el ancho de una moneda de 25 centavos).

¿Quién está en riesgo?

 Los aneurismas cerebrales pueden producirse en cualquiera, a cualquier edad.  Son más comunes en adultos que en niños y levemente más comunes en las mujeres que los hombres.  Las personas con ciertos trastornos heredados también corren mayor riesgo.

Todos los aneurismas cerebrales tienen potencial de ruptura y causan sangrado dentro del cerebro.  La incidencia informada de aneurisma roto es alrededor de 10 de cada 100,000 personas por año (cerca de 27,000 pacientes por año en los EE.UU.), comúnmente en las personas entre 30 y 60 años.  Los factores de riesgo posibles de ruptura son hipertensión, abuso de alcohol, abuso de drogas (particularmente cocaína), y el cigarrillo.  Además, el estado y tamaño del aneurisma afectan el riesgo de ruptura.

¿Cuáles son los peligros?

Los aneurismas pueden estallar y sangrar dentro del cerebro, causando complicaciones serias como el accidente cerebrovascular hemorrágico, daño nervioso permanente, o ambos.  Una vez que estalla, el aneurisma puede estallar otra vez y volver a sangrar dentro del cerebro, pudiendo producirse aneurismas adicionales.  Comúnmente, la ruptura puede causar una hemorragia subaracnoidea, el sangrado en el espacio entre el cráneo y el cerebro.  Una complicación retardada pero seria de la hemorragia subaracnoidea es la hidrocefalia, donde la acumulación excesiva de líquido cefalorraquídeo en el cráneo  dilata las vías del líquido llamadas ventrículos que pueden hincharse y comprimir el tejido cerebral.  Otra complicación retardada luego de la ruptura es el vasoespasmo, donde otros vasos sanguíneos cerebrales se contraen y limitan el flujo sanguíneo a áreas vitales del cerebro.  Este flujo sanguíneo reducido puede causar un accidente cerebrovascular o daño tisular.

¿Cuáles son los síntomas?

La mayoría de los aneurismas cerebrales no muestran síntomas hasta que son muy grandes o estallan.  Los aneurismas pequeños que no cambian generalmente no tendrán síntomas, mientras que un aneurisma más grande que crece constantemente puede comprimir nervios y tejidos.  Los síntomas pueden comprender dolor por encima y detrás de los ojos; entumecimiento, debilidad o parálisis de un lado de la cara; pupilas dilatadas y cambios en la visión.  Cuando un aneurisma sangra, el individuo puede tener una cefalea súbita intensa, visión doble, náuseas, vómitos, rigidez de la nuca o pérdida del conocimiento.  Los pacientes generalmente describen la cefalea como “la peor de su vida” y generalmente es diferente en intensidad y gravedad de otros dolores de cabeza que han tenido.  Las cefaleas de advertencia o “centinelas” pueden deberse a un aneurisma que pierde desde días a semanas antes de romperse.  Solo una minoría de los pacientes tiene una cefalea centinela antes de la ruptura del aneurisma.

Otros signos de que un aneurisma cerebral ha estallado son las náuseas y vómitos asociados con una cefalea intensa, un párpado caído, sensibilidad a la luz y cambios en el estado mental o nivel de conciencia.  Algunos individuos pueden tener convulsiones, otros pueden perder el conocimiento brevemente o entrar en un coma prolongado.  Las personas que tiene la “peor cefalea,” especialmente cuando está combinada con otros síntomas deben buscar atención médica inmediata.

¿Cómo se diagnostican los aneurismas cerebrales?

La mayoría de los aneurismas cerebrales pasa desapercibido hasta que se rompe o se detecta por imágenes cerebrales que pueden haberse obtenido por otra afección.  Se dispone de diversos métodos diagnósticos para proporcionar información sobre el aneurisma y la mejor forma de tratamiento.  Las pruebas generalmente se obtienen luego de una hemorragia subaracnoidea para confirmar el diagnóstico de un aneurisma.

La angiografía es una prueba con colorante usada para analizar las arterias o venas.  Una angiografíaintracerebral puede detectar el grado de estrechamiento u obstrucción de una arteria o vaso sanguíneo en el cerebro, la cabeza o el cuello, y puede identificar cambios en una arteria o vena tal como un punto débil, como un aneurisma.  Se usa para diagnosticar el accidente cerebrovascular y para determinar con exactitud la ubicación, el tamaño y la forma de un tumor cerebral, aneurisma, o vaso sanguíneo que ha sangrado.  Esta prueba generalmente se realiza en la sala de angiografía de un hospital.  Luego de la inyección de un anestésico local, se introduce un catéter flexible dentro de una arteria y se avanza por el cuerpo hasta la arteria afectada.  Una pequeña cantidad de colorante de contraste (que se resalta en las radiografías) se libera en el torrente sanguíneo y se deja que viaje hacia la cabeza y el cuello.  Se toma una serie de radiografías y se anotan los cambios, si los hubiera.

La tomografía computarizada (TC) de la cabeza es una herramienta de diagnóstico rápida, indolora y no invasiva que puede revelar la presencia de un aneurisma cerebral y determinar, para aquellos aneurismas que han estallado, si ha pasado líquido al cerebro.  A menudo, este es el primer procedimiento de diagnóstico indicado por un médico luego de la sospecha de una ruptura.  Las radiografías de la cabeza se procesan en una computadora como imágenes transversales bidimensionales, o “tajadas,” del cerebro y el cráneo.  Ocasionalmente se inyecta un colorante de contraste en el torrente sanguíneo antes de la prueba.  Este proceso, llamado angiografía TC, produce imágenes nítidas y más detalladas del flujo sanguíneo y las arterias cerebrales.  La TC generalmente se realiza en un centro de pruebas o entorno hospitalario ambulatorio.

Las imágenes por resonancia magnética (IRM) usan radioondas generadas por computadora y un campo magnético poderoso para producir imágenes detalladas del cerebro y de otras estructuras corporales.  La angiografía por resonancia magnética  (ARM) produce imágenes más detalladas de vasos sanguíneos.  Las imágenes pueden verse como tridimensionales o cortes transversales bidimensionales del cerebro y los vasos.  Estos procedimientos indoloros y no invasivos pueden mostrar el tamaño y la forma de un aneurisma no roto y pueden detectar el sangrado en el cerebro.

Puede solicitarse un análisis de líquido cefalorraquídeo si se sospecha una ruptura del aneurisma.  Luego de la aplicación de un anestésico local, se extrae una pequeña cantidad de este líquido (que protege el cerebro y la médula espinal) del espacio subaracnoideo, ubicado entre la médula espinal y las membranas que lo rodean, con una aguja quirúrgica y se examina para detectar cualquier sangrado o hemorragia cerebral.  En los pacientes con sospecha de hemorragia subaracnoidea, este procedimiento generalmente se hace en un hospital.

¿Cómo se tratan los aneurismas cerebrales?

No todos los aneurismas cerebrales estallan.  Algunos pacientes con aneurismas muy pequeños pueden ser monitorizados para detectar un crecimiento o inicio de síntomas y para asegurar el tratamiento agresivo de los problemas médicos coexistentes y los factores de riesgo.  Cada caso es único, y las consideraciones para tratar un aneurisma no roto son el tipo, tamaño y ubicación del aneurisma; el riesgo de ruptura; la edad del paciente, la salud, los antecedentes médicos personales y familiares y el riesgo del tratamiento.

Se dispone de dos opciones quirúrgicas para tratar los aneurismas cerebrales, donde ambas conllevan algún riesgo para el paciente (como daño posible a otros vasos sanguíneos, el potencial de recurrencia del aneurisma y nuevo sangrado y el riesgo de un accidente cerebrovascular postoperatorio).

El clipado microvascular implica cortar el flujo sanguíneo al aneurisma.  Bajo anestesia, se extrae una sección del cráneo y se localiza el aneurisma.  El neurocirujano usa un  microscopio para aislar el vaso sanguíneo que alimenta al aneurisma y coloca un clip pequeño y metálico parecido a un broche en su cuello, deteniendo el suministro sanguíneo.  El clip permanece en el paciente y evita el riesgo de sangrado futuro.  Luego se vuelve a colocar el trozo de cráneo y se cierra el cuero cabelludo.  Se ha demostrado que el clipado es altamente eficaz, dependiendo de la ubicación, forma y tamaño del aneurisma.  En general, los aneurismas que se cierran completamente no regresan.

Un procedimiento relacionado es la oclusión, en la que el cirujano cierra (ocluye) la arteria completa que lleva al aneurisma.  Este procedimiento a menudo se realiza cuando el aneurisma ha dañado la arteria.  A veces una oclusión viene acompañada de un  by-pass, en el cual un vaso sanguíneo pequeño se injerta quirúrgicamente a la arteria cerebral, recanalizando el flujo sanguíneo fuera de la sección de la arteria dañada.

La embolización endovascular es una alternativa a la cirugía.  Una vez que el paciente ha sido anestesiado, el médico introduce un tubo plástico hueco (un catéter) dentro de una arteria (generalmente en la ingle) y lo avanza, usando angiografía, por el cuerpo hasta el sitio del aneurisma.  Usando un alambre guía, se pasan espirales removibles (espirales de alambre de platino) o pequeños balones de látex a través del catéter y se liberan dentro del aneurisma.  Los espirales o balones llenan el aneurisma, lo bloquean de la circulación, y hacen que la sangre se coagule, lo que destruye eficazmente el aneurisma.  Es posible que el procedimiento deba realizarse más de una vez en la vida del paciente.

Los pacientes que reciben tratamiento por un aneurisma deben permanecer en la cama hasta que cese el sangrado.  Deben tratarse las afecciones subyacentes, como la alta presión arterial.  Otro tratamiento del aneurisma cerebral es sintomático y  puede comprender anticonvulsivos para evitar las convulsiones y analgésicos para tratar las cefaleas.  El vasoespasmo puede tratarse con bloqueadores del canal de calcio, pudiendo indicarse sedantes si el paciente estuviera intranquilo.  Puede introducirse quirúrgicamente una derivación en un ventrículo varios meses después de la ruptura si la acumulación de líquido cefalorraquídeo está causando presión perjudicial sobre el tejido circundante.  Los pacientes que han sufrido una hemorragia subaracnoidea a menudo necesitan terapia de rehabilitación, del lenguaje y ocupacional para recuperar la función perdida y aprender a sobrellevar una incapacidad permanente.

¿Pueden prevenirse los aneurismas cerebrales?

No hay maneras conocidas de prevenir que se forme un aneurisma cerebral.  Las personas con un aneurisma cerebral diagnosticado deben controlar cuidadosamente la alta presión arterial, dejar de fumar, y evitar el consumo de cocaína u otras drogas estimulantes.  También deben consultar con un médico sobre los beneficios y riesgos de tomar aspirina u otros medicamentos diluyentes de la sangre.  Las mujeres deben consultar con sus médicos acerca del uso de anticonceptivos orales.

¿Cuál es el pronóstico?

Un aneurisma no roto puede pasar desapercibido durante toda la vida de la persona.  Sin embargo, un aneurisma que estalló puede ser fatal o llevar a un accidente cerebrovascular hemorrágico, un vasoespasmo (la causa principal de discapacidad o muerte luego del estallido de un aneurisma), hidrocefalia, coma, o daño cerebral a corto plazo o permanente.

El pronóstico para las personas cuyo aneurisma ha estallado depende enormemente de la edad y la salud general del individuo, otras afecciones neurológicas preexistentes, la ubicación del aneurisma, la extensión del sangrado (y el nuevo sangrado), y el tiempo entre la ruptura y la atención médica.  Se estima que alrededor del 40 por ciento de los pacientes cuyo aneurisma se ha roto no sobrevive las primeras 24 horas; hasta el 25 por ciento muere de complicaciones dentro de los 6 meses.  Los pacientes que tienen  hemorragia subaracnoidea pueden tener daño neurológico permanente.  Otros individuos pueden recuperarse con poco o nada de déficit neurológico.  Las complicaciones retardadas del estallido de un aneurisma pueden ser la hidrocefalia y el vasoespasmo.  El diagnóstico y tratamiento precoces son importantes.

Los individuos que reciben tratamiento para un aneurisma no roto generalmente requieren menos terapia de rehabilitación y se recuperan más rápidamente que las personas cuyo aneurisma estalló.  La recuperación del tratamiento o la ruptura puede llevar semanas a meses.

Los resultados del Ensayo Internacional sobre Aneurisma Subaracnoideo (ISAT, siglas en inglés), patrocinado principalmente por los ministerios de salud pública del Reino Unido, Francia, y Canadá y anunciados en octubre de 2002, encontraron que los resultados para los pacientes tratados con espirales endovasculares pueden ser superiores a corto plazo (1 año) que los resultados para los pacientes cuyo aneurisma se trata con clipado quirúrgico.  Los resultados a largo plazo de los procedimientos con espirales son desconocidos, debiendo los investigadores realizar más investigación sobre este tema, ya que algunos aneurismas pueden regresar después de usar espirales.  Antes del tratamiento, los pacientes tal vez deseen consultar con un especialista en reparaciones quirúrgicas y endovasculares de aneurismas, para poder proporcionar mayor entendimiento de las opciones de tratamiento.  (La Asociación Estadounidense de Cirujanos Neurológicos nota que la mayoría de los centros involucrados en el ISAT estaba en Europa [principalmente en Inglaterra], Australia y Canadá, y que los resultados pueden no corresponder a los pacientes en los Estados Unidos, “donde los patrones de práctica, particularmente en referencia al grado de subespecialización de los cirujanos neurovasculares en centros importantes, son diferentes.”*)


*Asociación Estadounidense de Cirujanos Neurológicos/Congreso de Cirujanos Neurológicos, “Declaración de posición en el Ensayo Internacional sobre Aneurisma Subaracnoideo (ISAT),” 5 de noviembre de 2002.

¿Qué investigación se está haciendo?

El Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares (NINDS), un componente de los Institutos Nacionales de Salud (NIH) dentro del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los EE.UU., es el patrocinador nacional principal de la investigación del cerebro y el sistema nervioso.  Como parte de su misión, NINDS realiza investigación sobre aneurismas intracraneales y otras lesiones vasculares del sistema nervioso y respalda los estudios por medio de subvenciones para instituciones médicas en todo el país.

NINDS recientemente patrocinó el Estudio Internacional de Aneurismas Intracraneales No Rotos, que comprendió a más de 4,000 los pacientes en 61centros del los Estados Unidos, Canadá y Europa.  Los hallazgos sugieren que el riesgo de ruptura para la mayoría de los aneurismas pequeños (tamaño de menos de 7 milímetros) es bajo.  Los resultados también proporcionan una mirada más completa a estos defectos vasculares y ofrecen una guía para los pacientes y médicos que enfrentan la decisión difícil de tratar o no un aneurisma por medios quirúrgicos.

Los científicos de NINDS están estudiando los efectos de un medicamento experimental en el tratamiento del vasoespasmo que se produce luego de la ruptura de un aneurisma cerebral.  El medicamento, desarrollado en NIH, suministra óxido nítrico a las arterias y ha demostrado revertir y prevenir espasmos en la arteria cerebral en los animales.

Otros científicos esperan mejorar el diagnóstico y la predicción del vasoespasmo cerebral  desarrollando anticuerpos para moléculas que se sabe que causan vasoespasmo.  Estas moléculas pueden detectarse en el líquido cefalorraquídeo de los pacientes con  hemorragia subaracnoidea.  Un estudio adicional comparará el tratamiento estándar de la hemorragia subaracnoidea con el tratamiento estándar más la angioplastia con balón  transluminal inmediatamente después del sangrado intenso.  La angioplastia con balón  transluminal implica la inserción, por medio de un catéter, de un balón desinflado a través de la arteria afectada y dentro del coágulo.  El balón se infla para ensanchar la arteria  y restablecer el flujo sanguíneo (luego se retiran el balón desinflado y el catéter).

Los investigadores están construyendo un nuevo sistema no invasivo de detección radiográfica de alta resolución que puede usarse para guiar la colocación de stents (pequeños dispositivos parecidos a tubos que mantienen abiertos los vasos sanguíneos) usados para modificar el flujo sanguíneo durante el tratamiento de los aneurismas cerebrales.

Varios grupos de investigadores patrocinados por NINDS están realizando estudios de enlace genético para identificar factores de riesgo para el aneurisma intracraneal familiar o la hemorragia subaracnoidea.  Un estudio espera establecer patrones de herencia en los pacientes de diferentes orígenes étnicos.  Otro proyecto está dirigido a localizar y proporcionar prevención y estrategias de tratamiento para personas genéticamente en riesgo de desarrollar aneurismas cerebrales.  Y otros investigadores establecerán un banco de muestras de tejido y sangre para hacer enlace genético y análisis moleculares.

Los científicos están investigando el uso de la hipotermia intraoperatoria durante la cirugía de microclipado como medio para mejorar la tasa de recuperación de las funciones cognitivas y para reducir las complicaciones tempranas y postoperatorias y el daño neurológico.  Otros estudios están investigando formas de mejorar o reemplazar los espirales usados en la embolización endovascular.

Investigación adicional patrocinada por NINDS comprende el desarrollo de un nuevo modelo animal de un aneurisma sacular humano, un nuevo método de procesamiento tisular que debe permitir la evaluación rutinaria de la respuesta biológica a la implantación de dispositivos de oclusión, y un modelo computarizado de simulación para evaluar los resultados de la neurocirugía en los pacientes con aneurismas cerebrales.

Advertisements

Cefalea Crónica diaria

ImagenNo soy Neurólogo, como Neurocirujano mi especialidad es mucho más amplia, pero aun asi uno de los principales motivos de consulta en mi practica privada es por cefalea. Casi siempre se trata de mujeres y por lo general personas que tienen acceso a analgésicos fuertes. Después de interrogar y revisar los casos, casi siempre descubro los siguiente:

  • Se trata de mujeres en la 3ra o 4ta decadas de la vida
  • Ya tienen tiempo con cuadro de cefalea, que se quita con analgésicos, aunque cada vez son más potentes.
  • Cada vez son más intensos, duran más y la respuesta a analgésicos es menor.

Ya cuando llegan conmigo es porque están tomando tres o cuatro analgésicos y sobre todo, han abusado de la cafeína.

Es difícil hacerles ver que la causa es precisamente el abuso de analgésicos. Algunas veces se ha requerido de una Tomografía de cráneo normal para hacerles ver que todo esta bien, que es una CEFALEA CRÓNICA DIARIA.

El tratamiento hasta el momento me ha dado buenos resultados:

  1. Retirar completamente los analgésicos y la cafeína
  2. Recomendar reposo
  3. Evitar todos aquellos factores y alimentos que favorecen la aparición de cefalea: Embutidos, vinos, bebidas de cola, té
  4. Iniciar manejo con Ibuprofeno UNICAMENTE

Es dificil convencerles que eviten el ABUSO de analgésicos, sobre todo desde que “Lolita Ayala” y compañia se han dado a la tarea de anunciar productos milagrosos en TV, donde dan “información para la salud”…

En fin, seguiremos luchando desde esta trinchera…

Corset

El uso de Corset ortopédico

CorsetEs habitual confundir los términos corset y faja como si se ambos conceptos fueran sinónimos. Por el contrario un corset consta de una estructura rígida que lo diferencia de las fajas, hechas únicamente de tela.

Las fajas se utilizan en algunos casos por motivos estéticos, como puede ser el ocultar el exceso de grasa en el abdomen pero también pueden servir para corregir la postura, en tal caso estaríamos hablando de una faja ortopédica. Al contrario que las fajas los corsets se usan en ortopedia con el fin de poder corregir varias patologías idiopáticas y congénitas relacionadas con la columna vertebral, entre las que se encuentra la escoliosis. Los corsets ortopédicos también se utilizan para tratar patologías de la columna resultantes de malas posturas.

Tipos de corset

Un corset ortpédico se utiliza para resolver problemas de salud que afectan a las personas como resultado de problemas congénitos o malas posturas que puede provocar molestias. Estos problemas pueden dañar las articulaciones llegando incluso a afectar a los órganos internos como el corazón o los pulmones. Tras algunas cirugías también se puede utilizar un corset ortopédico como parte de los cuidados post operatorios.

En la actualidad existen multitud de tipos de corsets que están diseñados para usos específicos. Los corsets ortopédicos se diferencian entre sí por su finalidad y por el material del que están compuestos. El tipo de corset se elige según las necesidades de cada persona, por lo tanto, es conveniente consultar a tu médico o a un especialista antes de adquirir uno de estos modelos de corset ortopédico.

Existen dos modelos principales:

  • El corset de tela con ballenas metálicas de refuerzo: Este tipo de corset se utiliza para mejorar la posición de la columna vertebral y es útil en el tratamiento de enfermedades como la hernia discal. Las ballenas metálicas sirven para hacer el corset más resistente. Para sujetar y amarrar el corset, habitualmente cuenta con un cierre o abrojos destinados para ello.
  • Corsets termoplásticos o termoconfortados: Estos corsets se realizan utilizando materiales como el polipropileno u otros materiales termoplásticos y llevan un forro que puede variar según las necesidades del paciente. Para fabricar este tipo de corsets, se crea primero un modelo de yeso y a partir de él, el personal técnico especializado en el tipo de patologías que se pretenden corregir, lo realiza y confecciona. Existe más variadad de este tipo de corsets y entre los modelos disponibles destacan los siguientes: JMilwaukee, ewett, Knight Taylor y Williams. Estos modelos se diseñan y confeccionan a medida para cada persona. Debido a que los corsés ortopédicos se realizan a medida, el propio médico será quien realizará los ajustes ortopédicos necesarios.

Donde comprar un corset ortopédico

Aunque en algunas farmacias venden algunos modelos básicos, se trata habitualmente de corsés con ballenas metálicas y no se deben confundir con las fajas, más frecuentes en farmacias. También existen modelos que se pueden conseguir en algunas tiendas de segunda mano en internet pero no es recomendado su uso ya que este tipo de productos ortopédicos deben realizarse a medida para tener unos resultados óptimos. Los corsets ortopédicos no suelen ser caros, o su precio no suele superar los 500 pesos dependiendo del modelo y la confección con la que esté realizado.

Respecto a esto, es importante tener en cuenta que muchos seguros de salud y la propia seguridad social suelen cubrir el gasto de los corsets ortopédico, por lo tanto, es conveniente informarse de ello antes de hacerse uno mismo cargo de los gastos.

Es aconsejable consultar a un especialista en caso de molestias o dolores y siempre antes de comenzar con un tratamiento basado en el uso de corsets o fajas ortopédicas ya que realizar tratamientos por cuenta propia, sin consultar a un especialista, puede traer graves complicaciones. Si tienes cualquier duda en relación a este tema te sugerimos que lo consultes con un especialista o con tu médico de cabecera.

 

Tumor de fosa posterior

Tumor de la fosa posterior

Tumor de fosa posterior

Es un tipo de tumor cerebral localizado en o cerca de la base del cráneo.

Causas

La fosa posterior es un espacio pequeño en el cráneo, que se encuentra cerca del tronco encefálico y del cerebelo. Este último es la parte del cerebro responsable del movimiento, el equilibrio y la coordinación. El tronco encefálico es responsable de controlar las funciones corporales vitales, como la respiración.

Si un tumor crece en el área de la fosa posterior, puede bloquear el flujo de líquido cefalorraquídeo y ocasionar un aumento en la presión sobre el cerebro y la médula espinal.

La mayoría de los tumores de la fosa posterior son cánceres cerebrales primarios, los cuales comienzan en el cerebro en lugar de diseminarse desde cualquiera otra parte del cuerpo.

No existe ninguna causa conocida ni factores de riesgo que predispongan a padecer tumores de la fosa posterior.

Síntomas

Los tumores de la fosa posterior provocan rápidamente síntomas, que pueden abarcar:

  • Somnolencia
  • Dolor de cabeza
  • Falta de equilibrio
  • Náuseas
  • Marcha descoordinada (ataxia)
  • Vómitos

Los síntomas a raíz de los tumores de la fosa posterior también se presentan cuando el tumor daña estructuras locales, como los pares craneales. Los síntomas de daño a los pares craneales abarcan:

  • Pupilas dilatadas
  • Problemas oculares
  • Debilidad de los músculos de la cara
  • Hipoacusia
  • Pérdida parcial de la sensibilidad en la cara
  • Problemas del sentido del gusto
  • Inestabilidad al caminar
  • Problemas  visuales

Pruebas y exámenes

El diagnóstico se basa en la historia clínica y un examen físico completos, seguido de exámenes imagenológicos. La mejor manera de examinar la fosa posterior es con una resonancia magnética. Las tomografías computarizadas generalmente no sirven para observar esa área del cerebro.

Se pueden emplear los siguientes procedimientos para extirpar un pedazo de tejido del tumor con el fin de ayudar con el diagnóstico:

  • Cirugía cerebral abierta, llamada craneotomía posterior
  • Biopsia estereotáctica

Tratamiento

La mayoría de los tumores de la fosa posterior se extirpan quirúrgicamente, incluso si no son cancerosos. Existe espacio limitado en el área del cerebro y el tumor puede fácilmente ejercer presión sobre estructuras delicadas si crece.

También se puede utilizar radioterapia después de la cirugía, según el tamaño y el tipo de tumor.

Grupos de apoyo

El estrés causado por la enfermedad a menudo se puede aliviar con la vinculación a un grupo de apoyo, cuyos miembros comparten problemas y experiencias comunes. Ver: grupos de apoyo para el cáncer.

Expectativas (pronóstico)

Un buen pronóstico depende de la prontitud con la que se detecte el cáncer. Una obstrucción total en el flujo del líquido cefalorraquídeo puede ser potencialmente mortal. Si los tumores se detectan a tiempo, la cirugía puede llevar a sobrevivir por largo tiempo.

Posibles complicaciones

  • Parálisis de los pares craneales
  • Hernia
  • Hidrocefalia
  • Aumento de la presión intracraneal

Cuándo contactar a un profesional médico

Consulte con el médico si tiene dolores de cabeza regulares acompañados de náuseas, vómitos o cambios visuales.

Nombres alternativos

Tumor cerebral infratentorial; Glioma del tronco encefálico

Referencias

Maity A, Pruitt AA, Judy KD, Phillips PC, Lustig R. Cancer of the central nervous system. In: Abeloff MD, Armitage JO, Niederhuber JE, Kastan MB, McKenna WG, eds. Abeloff’s Clinical Oncology. 4th ed. Philadelphia, Pa: Elsevier Churchill Livingstone; 2008:chap 70.

Brackmann DE, Arriaga MA. Neoplasms of the posterior fossa. In: Flint PW, Haughey BH, Lund VH, et al, eds.Cummings Otolaryngology: Head & Neck Surgery. 5th ed. Philadelphia, Pa: Mosby Elsevier; 2010:chap 177.

Meningioma

Tumor cerebral

Un tumor cerebral es un crecimiento descontrolado de células derivadas de componentes cerebrales (tumores primarios) o de células tumorales localizadas en otras áreas del organismo (metástasis).1

Los tumores pueden ser benignos o malignos, dependiendo de la rapidez de su crecimiento y de si logran resecarse o curarse mediante el tratamiento neuroquirúrgico. A diferencia de los tumores de otros tejidos, la distinción entre manifestaciones benignas y malignas no es tan clara, por ejemplo, algunas lesiones benignas pueden infiltrar regiones enteras con comportamiento clínico maligno. Las neoplasias malignas producen metástasis, lo cual constituye un hecho excepcional. Las metástasis hacia el SNC provienen, en orden de frecuencia, del pulmón, mama, piel (melanoma), riñón y gastrointestinal y tienden a crecer entre la unión de la corteza y la sustancia blanca.

Clasificación

Determinación de la malignidad según las características histológicas del tumor.2

Tumores de evolución lenta (Bajo grado)
Tumores de grado I benignos, de crecimiento lento y circunscriptos.
Tumores de grado II De crecimiento lento, pero con límites imprecisos, o de extensión.
Tumores de evolución rápida (alto grado)
Tumores de grado III Tumores anaplásicos, su evolución es más rápida.
Tumores de grado IV Tumores malignos, muestran signos histológicos de crecimiento muy rápido en todas las regiones examinadas.

Tumores primarios

1. Gliomas

a. Astrocitomas

Constituyen el 25-30 por ciento de los gliomas. Se presentan en los hemisferios cerebrales en los adultos y en el cerebelo en los niños.
Glioblastoma multiforme, corte histológico.
Clasificación de la OMS para los astrocitomas
Grado I-OMS: Astrocitoma pilocítico, Tumor disembrioplástico neuroepitelialGrado II-OMS: Astrocitoma difuso (de bajo grado)

Grado III-OMS: Astrocitoma anaplásico

Grado IV-OMS: Glioblastoma multiforme

b. Oligodendroglioma

Este tipo de tumor representa el 6 por ciento de los gliomas, y suele presentarse entre la cuarta y quinta décadas de la vida. Su localización más frecuente es en los lóbulos frontal y temporal.4

Gliomas malignos

Son los tumores cerebrales primarios más frecuentes y agresivos. Causan globalmente un 2 por ciento de las muertes por cáncer.5 Los tres tipos histopatológicos más frecuentes son el glioblastoma multiforme, el astrocitoma anaplásico y el oligodendroglioma anaplásico. Estos tumores poseen una alta tasa de recidiva local tras tratamiento quirúrgico, progresando localmente, lo que finalmente termina causando la muerte del paciente. Se diseminan principalmente a través de la sustancia blanca o por vía líquido cefalorraquídeo. A diferencia del resto de las neoplasias malignas avanzadas, éstas no dan metástasis a distancia.

Glioblastoma multiforme: Constituye la forma más agresiva de los astrocitomas (tumor grado IV-OMS). Tradicionalmente se admitía que presentaba una supervivencia media, a los dos años, de aproximadamente 10 por ciento.6 El tratamiento requiere un abordaje multidisciplinar que incluye cirugía, radioterapia y quimioterapia. Con uno de estos protocolos de tratamiento, el protocolo de Stupp7 se ha alcanzado recientemente una supervivencia del 25% y aún más en los casos en los que se consiguió una extirpación completa. El ideal es que en el tratamiento participen especialistas en neurocirugía, neurología y oncología.8 Aunque el pronóstico es malo se han conseguido avances en los últimos años. Por ejemplo, la utilización de un producto (5-aminolevulinico) consigue colorear el tumor bajo luz fluorescente y mejorar la extirpación.9 Es recomendable impulsar la participación en ensayos clínicos para buscar nuevos tratamientos,10 se continúan buscando nuevos tratamientos con fármacos, inmunoterapia y virus oncolíticos.

2. Meningiomas

Constituyen el 15-20 por ciento de los tumores intracraneanos primarios. Son más frecuentes entre los 20 y los 60 años de edad. Se originan en las células aracnoideas de las meninges, son muy frecuentes y benignos; están encapsulados y bien limitados, aparecen en cualquier lugar del cerebro (supra e infratentorial).

Tumores secundarios (metástasis)

Las células cancerígenas de un sitio primario pueden viajar hasta el cerebro a través del sistema circulatorio, a través de la vía linfática y del líquido cefalorraquídeo. La forma más común es la circulatoria.

El cerebro es el sitio de preferencia de metástasis del melanoma y del cáncer de las células pequeñas de pulmón. En el varón, las metástasis provienen principalmente del pulmón, del colon y del riñón. En la mujer, los casos más frecuentes son el cáncer de mamas, de pulmón, de colon y el melanoma.11 Las metástasis espinales ocurren en el 5 por ciento de los pacientes con cáncer, más frecuentemente en el cáncer de mama, de próstata y elmieloma múltiple.

Clínica

Los tumores cerebrales causan síntomas variados. En general, se distinguen las manifestaciones derivadas de la hipertensión intracraneal, y los síntomas secundarios a la expansión tumoral, estos últimos denominadossignos focales, que dependen de la estructura anatómica afectada.

  • Síntomas de hipertensión intracraneal
    • Visión doble
    • Dolor en una extremidad
    • Cefalea
    • Vómitos
    • Edema de papila y alteraciones visuales
    • Trastornos del comportamiento (irritabilidad, labilidad emocional, fallos en el discernimiento, alteraciones de la memoria, falta de iniciativa, indiferencia a las costumbres sociales.)
  • Síndromes focales: Son manifestaciones que orientan la localización de la lesión.

Diagnóstico

El diagnóstico se realiza mediante exámenes imagenológicos como la TAC o la resonancia magnética (RM), las cuales permiten conocer la localización y el tamaño del tumor y además sugerir la naturaleza del mismo, pero es la biopsia la que indica el tipo exacto de tumor.

Referencias

  1.  Tumor Cerebral
  2.  The New Who Classification
  3.  N Engl J Med., 2001 Jan 11; 344(2):114-123.
  4.  Galdames, D. (1997). Manual de neurología clínica.
  5.  Factores pronósticos en los tumores cerebrales
  6.  Neurocirugía.com
  7.  Protocolo de Stupp
  8.  Cun.es
  9.  Cun.es
  10.  Cínica Trials
  11.  Metastatic Tumors to the Brain and Spine
Derechos

Carta de Derechos de los Médicos

Los derechos que a continuación se enumeran tienen como propósito hacer explícitos los principios básicos en los cuales se sustenta la práctica médica, reflejo, en cierta forma, del ejercicio irrestricto de la libertad profesional de quienes brindan servicios de atención médica los cuales constituyen prerrogativas ya contempladas en ordenamientos jurídicos de aplicación general. Consecuentemente, estos derechos no pretenden confrontarse con los de los pacientes, pues ambos se vinculan con un conjunto de valores universales propios de una actividad profesional profundamente humanista como la medicina. Este esfuerzo colectivo, tanto para la integración de la Carta relativa a los derechos de los pacientes, como la que ahora hace explícitos los que corresponden al médico en el ejercicio de su actividad profesional, se inscriben en el marco de los compromisos asumidos a través de la Cruzada Nacional por la Calidad de los Servicios de Salud, lo que, con toda seguridad, redundará en una mejor relación entre el médico y sus pacientes.
 Ejercer la profesión en forma libre y sin presiones de cualquier naturaleza
El médico tiene derecho a que se respete su juicio clínico (diagnóstico y terapéutico) y su libertad prescriptiva, así como su probable decisión de declinar la atención de algún paciente, siempre que tales aspectos se sustenten sobre bases éticas, científicas y normativas.
 Laborar en instalaciones apropiadas y seguras que garanticen su práctica profesional
El médico tiene derecho a contar con lugares de trabajo e instalaciones que cumplan con medidas de seguridad e higiene, incluidas las que marcan la ley, de conformidad con las características del servicio a otorgar.
 Tener a su disposición los recursos que requiere su práctica profesional
Es un derecho del médico, recibir del establecimiento donde presta su servicio: personal idóneo, así como equipo, instrumentos e insumos necesarios, de acuerdo con el servicio a otorgar.
 Abstenerse de garantizar resultados en la atención médica
El médico tiene derecho a no emitir juicios concluyentes sobre los resultados esperados de la atención médica.
 Recibir trato respetuoso por parte de los pacientes y sus familiares, así como del personal relacionado con su trabajo profesional
El médico tiene derecho a recibir del paciente y sus familiares trato respetuoso, así como información completa, veraz y oportuna relacionada con el estado de salud. El mismo respeto deberá recibir de sus superiores, personal relacionado con su trabajo profesional y terceros pagadores.
 Tener acceso a educación médica continua y ser considerado en igualdad de oportunidades para su desarrollo profesional
El médico tiene derecho a que se le facilite el acceso a la educación médica continua y a ser considerado en igualdad de oportunidades para su desarrollo profesional, con el propósito de mantenerse actualizado.
 Tener acceso a actividades de investigación y docencia en el campo de su profesión
El médico tiene derecho a participar en actividades de investigación y enseñanza como parte de su desarrollo profesional.
 Asociarse para proveer sus intereses profesionales
El médico tiene derecho a asociarse en organizaciones, asociaciones y colegios para su desarrollo profesional, con el fin de promover la superación de sus miembros y vigilar el ejercicio profesional, de conformidad con lo prescrito en la ley.
 Salvaguardar su prestigio profesional
El médico tiene derecho a la defensa de su prestigio profesional y a que la información sobre el curso de una probable controversia se trate con privacidad, y en su caso a pretender el resarcimiento del daño causado. La salvaguarda de su prestigio profesional demanda de los medios de comunicación respeto al principio de legalidad y a la garantía de audiencia, de tal forma que no se presuma la comisión del ilícito hasta en tanto no se resuelva legalmente cualquier controversia por la atención médica brindada.
 Percibir remuneración por los servicios prestados
El médico tiene derecho a ser remunerado por los servicios profesionales que preste, de acuerdo a su condición laboral, contractual o a lo pactado con el paciente.
Meningioma

Meningioma de convexidad

Epidemiología

La localización más frecuente de los meningiomas es en la convexidad del cráneo.22% (Morokoff y col., 2008).

Diagnóstico

Aunque se pueden visualizar por TAC, la RM es la prueba de elección. Mostrará una superficie relativamente plana, en continuidad con la duramadre y aparentemente adherida a la superficie interna del hueso.

La superficie interna, en contacto con el cerebro, va a ser convexa, debido a la tendencia tumoral a crecer de manera esférica.

Nos puede mostrar un importante edema cerebral focal y una cola dural.

Captan contraste y destacan aún más del tejido cerebral.

En este TAC sin y con contraste se aprecia una gran masa hiperdensa en la región frontoparietal derecha midiendo 7,2 cm X 4.9cm (axial) con efecto de masa significativo que borra el ventrículo lateral ipsilateral con mínima dilatación del ventrículo lateral contralateral. Desviación de la línea media de 12 mm a la izquierda. Pequeña área de la calcificación. Pequeña área de erosión por presión adyacente. Sin hiperostosis adyacente.

La RM espectroscópica y la RM Funcional, pueden utilizarse para obtener mayor información, del tipo de tumor o de la función de la corteza cerebral adyacente, respectivamente.

Se puede completar el estudio con una angiografía, que además permite embolizar las arterias nutrientes facilitando así el acto quirúrgico.

Pronóstico

Recurrencia

Por su localización, en la duramadre que se sitúa por debajo de la bóveda craneal, son los más accesibles quirúrgicamente y son los tumores en los que, por regla general, puede realizarse una extirpación más radical. Tienen, por tanto, una mayor posibilidad de curación completa.

Va a depender en gran medida del tipo histológico y la invasión pial, dado que en la serie de Alvernia y col., la tasa de recurrencia de los grados OMS I fue mayor entre aquellos con un plano de disección subpial que entre aquellos con un extrapial. Además el tipo histológico no determinó el grado de invasión pial de los grados OMS I y II (Alvernia y col., 2011).

En la serie de 163 casos de Morokoff y col., operados entre 1986 y 2005. La mediana del tiempo de seguimiento fue de 2,3 años (rango, 1-13 años) y representaron el 22% de todos los meningiomas operados. Hubo una relación mujer: varón de 2,7:1. La mediana de edad fue de 57 años (rango, 20-89 años). La cirugía guiada por imágenes se utilizó en todos los casos en los últimos 5 años y la tasa de mortalidad a 30 días fue del 0%. La incidencia de nuevos déficits neurológicos fue del 1,7%, y la tasa global de complicaciones fue del 9,4%. La patología de los tumores fue benigna en 144 (88,3%), atípica en 16 (9,8%) y anaplásico / maligno en 3 (1,8%). En seis de los casos designados como “benignos”, había dudosos características atípicas. La tasa de recurrencia a 5 años para los meningiomas benignos fue de 1,8%, meningiomas atípicos 27,2% y anaplásicos 50 %. Los autores concluyen que es necesario un mayor plazo de seguimiento para determinar con precisión las tasas de recurrencia de meningiomas benignos (Morokoff y col., 2008).

La posibilidad de que las membranas aracnoideas gruesas y contiguas, pueden relacionarse con la recurrencia (Kamitani y col., 2001).

Kinjo y col introducen el concepto de grado de resección 0 en el que se reseca un margen adicional dural de 2 cm y cree tras los resultados obtenidos que esto puede eliminar células tumorales que se albergan en la cercanía del tumor (Kinjo y col., 1993>).

Epilepsia

Se cree que el uso rutinario de antiepilépticos profilácticos podría prevenir las convulsiones, pero la tasa de nuevas crisis en pacientes no tratados es probablemente muy baja, por lo que se cuestiona que el costo y los efectos secundarios de estos medicamentos justifiquen su administración (Sughrue y col., 2011).

Tratamiento

Extirpación microquirúrgica.

Sólo en casos muy excepcionales, por mal estado general del paciente o por expreso deseo de éste, puede indicarse tratamiento con radiocirugía, si el tamaño es menor de 3 cm. de diámetro.

La craneotomía ha de hacerse de manera que sobrepase los límites tumorales, para conseguir extirpar el tumor y 1-2 cm. de duramadre alrededor del tumor.

Al seccionar la duramadre, vamos cortando el aporte vascular al tumor. De manera que, al terminar la sección de la duramadre el tumor queda prácticamente exangüe. Con duramadre incluida, se va disecando y separando el meningioma de la corteza cerebral, respetándola al máximo.

Radiocirugía

En una serie de 125 casos con un volumen tumoral medio de 7,6 ml se administró una dosis media de 14,2 Gy.

La tasa de control del tumor fue del 92% y tras la radiocirugía adyuvante, la tasa de control era del 97% para los tumores de grado I. Ningún paciente desarrolló un tumor radioinducido. La morbilidad global fue del 9,6%.

Síntomas con cambios de imagen peritumorales compatibles con edema o efectos adversos a la radiación se presentó en el 5% de los casos, con una media de 8 meses (Kondziolka y col., 2009).

Meningioma de convexidad frontal

Clínica.-

Los tumores meníngeos frontales se asocian más a menudo con trastornos psiquiátricos, que pueden retrasar el diagnóstico.

Otras características clínicas son los trastornos de memoria, concentración, personalidad y orientación. Tardan en producir hipertensión intracraneal y el papiledema es tardío.

Diagnóstico.-

Si el meningioma es de la convexidad del cerebro suele acompañarse de un hueso hiperostósico

En el postoperatorio suelen mejorar las funciones de atención y memoria.

Este meningioma de la convexidad (M) atrofió por presión a la segunda circunvolución frontal izquierda (F2) y precentral o frontal ascendente (FA).( R- Cisura de Rolando)

Caso clínico.-

Paciente de 52 años, antecedentes de histerectomía hace 5 años. Cefaleas de larga evolución exacerbadas en las 2 últimas semanas previas a su ingreso con trastornos de conducta y vómitos de repetición, así como cierta alteración y dificultad para hablar. Somnolienta. Afasia motora. Edema papilar bilateral en el fondo de ojo. No focalidad motora. TAC cerebral: Lesion isodensa frontal izquierda que desplaza estructuras de la linea media y edema peritumoral fronto parietal izquierdo.

RMN encefálica: masa extraaxial en polo frontal anterior izquierdo de 5x5x4 cm hipointenso en T1,hiperintenso en T2, realzándose de forma intensa tras administración de contraste.Moderado edema vasogénico.Importante efecto masa sobre la hoz del cerebro y sistema ventricular.

Bibliografía

Alvernia, Jorge E, Nguyen D Dang, and Marc P Sindou. 2011. “Convexity Meningiomas: Study of Recurrence Factors with Special Emphasis on the Cleavage Plane in a Series of 100 Consecutive Patients.” Journal of Neurosurgery 115 (3) (September): 491–498. doi:10.3171/2011.4.JNS101922.

Kamitani, H, H Masuzawa, I Kanazawa, and T Kubo. 2001. “Recurrence of Convexity Meningiomas: Tumor Cells in the Arachnoid Membrane.” Surgical Neurology 56 (4) (October): 228–235.

Kinjo, T, O al-Mefty, and I Kanaan. 1993. “Grade Zero Removal of Supratentorial Convexity Meningiomas.” Neurosurgery 33 (3) (September): 394–399; discussion 399.

Kondziolka, Douglas, Ricky Madhok, L Dade Lunsford, David Mathieu, Juan J Martin, Ajay Niranjan, and John C Flickinger. 2009. “Stereotactic Radiosurgery for Convexity Meningiomas.” Journal of Neurosurgery 111 (3) (September): 458–463. doi:10.3171/2008.8.JNS17650.

Morokoff, Andrew P, Jacob Zauberman, and Peter M Black. 2008. “Surgery for Convexity Meningiomas.” Neurosurgery 63 (3) (September): 427–433; discussion 433–434. doi:10.1227/01.NEU.0000310692.80289.28.

Sughrue, Michael E, Martin J Rutkowski, Edward F Chang, Gopal Shangari, Ari J Kane, Michael W McDermott, Mitchel S Berger, and Andrew T Parsa. 2011. “Postoperative Seizures Following the Resection of Convexity Meningiomas: Are Prophylactic Anticonvulsants Indicated? Clinical Article.” Journal of Neurosurgery 114 (3) (March): 705–709. doi:10.3171/2010.5.JNS091972.