Category Archives: Estenosis espinal

Espondilosis cervical

hern_disEs un trastorno en el cual hay un desgaste anormal en el cartílago y los huesos del cuello (vértebras cervicales). Es una causa común de dolor cervical crónico.

Causas

La espondilosis cervical es causada por el desgaste crónico de la columna cervical. Esto incluye los discos o amortiguadores entre las vértebras del cuello y las articulaciones entre los huesos de la columna cervical. Pueden presentarse crecimientos anormales o “espolones” en los huesos de la columna (vértebras).

Estos cambios pueden, con el tiempo, causar presión sobre (comprimir) una o más de las raíces de los nervios. En casos avanzados, la médula espinal resulta comprometida. Esto puede afectar no sólo los brazos sino también las piernas.

El desgaste y desgarre diarios pueden iniciar estos cambios. Las personas que son muy activas en el trabajo o en los deportes pueden ser más propensas a padecerlos.

El mayor factor de riesgo es el envejecimiento. A los 60 años, la mayoría de las personas muestran signos de espondilosis cervical en las radiografías. Otros factores que pueden hacer a una persona más propensa a padecer espondilosis son:

  • Tener sobrepeso y no hacer ejercicio
  • Tener un trabajo que requiera levantar objetos pesados o agacharse o girar mucho
  • Lesión cervical pasada (con frecuencia algunos años antes)
  • Cirugía anterior de columna
  • Hernia discal
  • Artritis grave
  • Pequeñas fracturas de la columna a raíz de la osteoporosis

Síntomas

Los síntomas a menudo se presentan de manera lenta con el tiempo, pero pueden comenzar o empeorar súbitamente. El dolor puede ser leve o puede ser profundo y tan intenso que usted no puede moverse.

Usted puede sentir dolor por encima del omóplato o éste se puede irradiar al brazo, al antebrazo o (en raras ocasiones) a los dedos.

El dolor puede empeorar:

  • Después de pararse o sentarse.
  • Por la noche.
  • Cuando estornuda, tose o se ríe.
  • Cuando dobla el cuello hacia atrás o camina más de unas pocas yardas.

Usted también puede tener debilidad en ciertos músculos. Algunas veces, tal vez no lo note hasta que su médico lo examine. En otros casos, notará que tiene dificultad para alzar el brazo, apretar fuertemente con una de las manos u otros problemas.

Otros síntomas comunes son:

  • Rigidez en el cuello que empeora con el tiempo.
  • Entumecimiento o sensaciones anormales en los hombros, brazos o, en raras ocasiones, en las piernas.
  • Dolores de cabeza, especialmente en la parte posterior de la cabeza.

Los síntomas menos comunes son:

  • Pérdida del equilibrio.
  • Pérdida del control de esfínteres (si hay presión sobre la médula espinal).

Pruebas y exámenes

Un examen puede mostrar que usted tiene dificultad para mover la cabeza hacia el hombro y rotarla.

El médico puede pedirle que flexione la cabeza hacia adelante y hacia los lados mientras ejerce presión suave hacia abajo en la parte superior de ésta. El aumento del dolor o del entumecimiento durante este examen por lo regular es un signo de que hay presión sobre un nervio en la columna vertebral.

La debilidad o la pérdida de sensibilidad pueden ser signos de daño a ciertas raíces nerviosas o a la médula espinal.

Se puede hacer una radiografía del cuello o de la columna para buscar artritis u otros cambios en esta última.

La resonancia magnética del cuello se hace cuando usted tiene:

  • Dolor intenso en el brazo o el cuello que no mejora con tratamiento.
  • Debilidad o entumecimiento en brazos o manos.

Se pueden hacer una EMG (electromiografía) y pruebas de la velocidad de conducción nerviosa para examinar el funcionamiento de las raíces nerviosas.

Tratamiento

El médico y otros profesionales de la salud pueden ayudarle a manejar su dolor para que usted pueda permanecer activo.

  • El médico puede remitirlo a fisioterapia. El fisioterapeuta le ayudará a reducir el dolor utilizando estiramientos y le mostrará cómo hacer ejercicios que fortalezcan los músculos del cuello.
  • El terapeuta también puede usar tracción cervical para aliviar algo de la presión allí.
  • Usted también puede ver a un masoterapeuta (especialista en masajes), alguien que realice acupuntura o alguien que lleve a cabo manipulación de la columna (quiropráctico, médico osteópata o fisioterapeuta). Algunas veces, unas pocas visitas ayudarán con el dolor del cuello.
  • Las compresas frías y la terapia con calor pueden ayudar con su dolor durante las reagudizaciones.

Un tipo de psicoterapia, llamada terapia conductual cognitiva, puede servir si el dolor está teniendo un impacto serio en su vida. Esta técnica le ayuda a entender mejor su dolor y le enseña cómo manejarlo.

Los medicamentos pueden ayudar con su dolor en el cuello. El médico puede recetarle antinflamatorios no esteroides (AINE) para el control del dolor a largo plazo. Se pueden recetar narcóticos si el dolor es intenso y no responde a los AINE.

Si el dolor no responde a estos tratamientos o usted tiene una pérdida del movimiento o de la sensibilidad, se contempla la posibilidad de la cirugía. La cirugía se hace para aliviar la presión en los nervios o la médula espinal.

Expectativas (pronóstico)

La mayoría de los pacientes con espondilosis cervical tienen algunos síntomas prolongados. Estos síntomas mejoran con  tratamientos no quirúrgicos y no necesitan cirugía.

La mayoría de las personas con este problema son capaces de llevar vidas activas. Algunos pacientes tendrán que vivir con dolor crónico.

Posibles complicaciones

  • Incapacidad para retener las heces (incontinencia fecal) o la orina (incontinencia urinaria)
  • Pérdida de la función o sensibilidad muscular
  • Discapacidad permanente (ocasional)
  • Equilibrio deficiente

Cuándo contactar a un profesional médico

Consulte con el médico si:

  • La afección empeora.
  • Hay signos de complicaciones.
  • Presenta nuevos síntomas, como pérdida del movimiento o de la sensibilidad en un área del cuerpo.
  • Pierde el control de esfínteres (llame de inmediato).

Nombres alternativos

Osteoartritis cervical; Artritis del cuello; Artritis cervical; Dolor cervical crónico

Referencias

Rosenbaum RB, Kula RW. Disorders of bones, joints, ligaments, and meninges. In: Bradley WG, Daroff RB, Fenichel GM, Jankovic J, eds. Bradley’s Neurology in Clinical Practice. 6th ed. Philadelphia, Pa.: Elsevier Saunders; 2012:chap 73.

Cohen I, Jouve C. Cervical radiculopathy. In: Frontera WR, Silver JK, Rizzo TD Jr, eds. Essentials of Physical Medicine and Rehabilitation. 2nd ed. Philadelphia, Pa.: Elsevier Saunders; 2008:chap 4.

Takagi I, Eliyas K, Stadlan N. Cervical spondylosis: an update on pathophysiology, clinical manifestation, and management strategies. Dis Mon. 2011;57:583-591

Advertisements

Novedades…

metas-Paso-a-Paso

Pues así, como si nada, ya se nos fue una tercera parte de este año. Este es mi tercer año ya ya fijo en esta ciudad. Y creo que he logrado muchas de las metas que me he trazado. Todavía faltan muchas, pero hay que tener paciencia. Poco a poco estoy creando presencia en el medio. Hace dos años nadie sabía que existía y aun así tuve trabajo. El número de pacientes y de casos va en aumento. Me sorprende como todavía después de tres años todavía hay quienes creen que vivo en otra ciudad, que solo vengo los fines de semana. Pero bueno. Debo ser paciente.

Lo importante es que en este tiempo ya logré identificar los principales problemas de salud de la región y ya sé en que debo enfocarme:

  • Hernias de disco
  • Hemorragia cerebral: llámese hipertensiva o subaracnoidoea
  • Tumores cerebrales

En ese orden. También ya identifiqué lo que la gente prefiere y como le gusta que los abordes al momento de ofrecerle la cirugía. Ya tropecé al momento de cobrar honorarios, es parte del proceso de aprendizaje, estoy aprendiendo eso de hacer “paquetes”, es natural cometer errores. Ya aprendí a trabajar con las compañías de seguros. Sé que en futuro vienen cosas buenas. Es cuestión de ser paciente y no volver a desesperar…

 

Estenosis espinal

Mitos y realidades sobre las hernia de disco

Estenosis espinalTodas las hernias de disco intervertebrales agudas deben operarse.
Falso. Los casos deben ser seleccionados. La principal pauta para determinar si se requiere cirugía es el dolor y la presencia de complicaciones neurológicas. En la actualidad existen otras opciones de manejo como la terapia física, la ozonoterapia, con las que podemos evitar los riesgos y eventuales complicaciones que la cirugía y la anestesia conllevan. Solo los casos en donde detectamos complicaciones neurológicas que representan riesgo de secuelas graves y/o dolor muy intenso, son los que se someten a cirugía de primera intención.

Las hernias de disco intervertebrales agudas se curan con reposo.
Falso. El reposo mitiga el dolor porque con el tiempo el organismo cicatriza las lesiones, de esta forma disminuye la inflamación y por ende el dolor, pero aún así generalmente subyace la enfermedad. Esto se debe a que las causas que predisponen para una hernia de disco persisten. Por eso, cuando el paciente intenta retomar su vida cotidiana reaparece el dolor, que en mayor o menor medida limita su calidad de vida.

Las hernias de disco intervertebrales cervicales son más riesgosas que las lumbares.
Verdadero. Porque la médula cervical pasa por la columna cervical y sus lesiones pueden provocar consecuencias muy graves. La médula termina a nivel de la primera vértebra lumbar y las lesiones de las raíces, si bien son importantes son menos graves que las lesiones de la médula espinal.

No es necesario tratar las hernias de disco que presentan dolor tolerable sin lesión radicular o medular significativa.
Falso. El tratamiento precoz asegura una mejor cicatrización y mejor pronóstico a largo plazo, que la enfermedad librada a su evolución natural. Cuanto antes se trate, mejores resultados se obtendrán.

El bloqueo es uno de los tratamientos más recomendados de la hernia de disco intervertebral.
Falso. El bloqueo con corticoides y anestésicos es muy utilizado, pero solamente trata el dolor y no su causa – la hernia del disco intervertebral – por eso la enfermedad persiste y el dolor, generalmente vuelve.

La hernia de disco aguda es más frecuente en la gente joven.
Verdadero. Sin embargo, personas mayores pueden presentar un cuadro agudo de hernia de disco intervertebral.

Los pacientes que se operan de columna no quedan “bien”
Falso. Las nuevas técnicas que se utilizan en la actualidad permiten una mejor recuperación con una menor tasa de complicaciones. Anteriormente eran cirugías muy extensas, muy cruentas con muchísimas complicaciones. Hoy son cirugías más pequeñas, menos prolongadas y en algunos casos se realizan procedimientos de corta estancia, donde el paciente se egresa antes de las 24 horas a su domicilio.

Si me operan, tendré que pasar mucho tiempo en cama
Falso. Por lo general una vez operado, dará sus primeros pasos el mismo día por la tarde, se egresará antes de las 24 horas, deberá guardar reposo relativo durante 28 días y dependiendo de su tipo de trabajo, podrá reincorporarse después de un mes.

Síndrome facetario

Faceta dolorosaEl síndrome facetario se puede definir de forma muy general como, dolor o disfunción proveniente principalmente de las articulaciones facetarias (o articulaciones interapofisiarias) y tejidos blandos adyacentes.

Las posturas por tiempos prolongados con el tronco en flexión (por ejemplo sentado inclinado hacia delante) pueden irritar las articulaciones facetarias y producir dolor. Así pues, el síndrome facetario, también tiene un componente postural. Otra causa es la traumática, generalmente con la columna lumbar en hiperextensión, que impacte bruscamente las articulaciones facetarias.

En cerca de un 40% de pacientes con dolor lumbar el dolor es debido a sobrecarga de las articulaciones zigoapofisarias (Síndrome de la facetas posteriores). Son pacientes en que el dolor lumbar aumenta sobre todo con los movimientos de extensión de la columna lumbar.

Componentes frecuentes del origen del síndrome facetario:(A) desgaste del disco intervertebral, (B) aumento de la lordosis lumbar, (C) posturas sostenidas con el tronco en flexión, (D) traumatismos en hiperextensión lumbar.

Los síntomas que produce, además de dolor en la zona lumbar, pueden incluir:

Dolor en el glúteo y cadera.

Rigidez lumbar, especialmente a primera hora de la mañana o después de una inactividad prolongada.

Dolor difuso referido a la pierna por la cara posterior, simulando una ciática, pero sin déficits neurológicos como hormigueos o pérdida de reflejos musculares.

Aumento del dolor con hiperextensión lumbar.

Puede que hasta un 80% de los pacientes con dolor crónico lumbar tengan parte de sus síntomas provenientes de las articulaciones facetarias. En ocasiones los síntomas pueden ocurrir de repente después de un movimiento trivial del tronco lumbar, normalmente en rotación y/o flexión como agacharse a recoger algo del suelo. Un ejemplo de ello es el “acute locked facet síndrome” o síndrome agudo de la faceta bloqueada donde se produce una pérdida repentina de la movilidad muy marcada descrito por el paciente como enganchado o atascado y un dolor muy intenso a cualquier movimiento, ya que las articulaciones facetarias son extremadamente sensibles.

Episodio agudo de síndrome facetario (Acute locked facet sindrome).

Aunque nos estamos refiriendo a la zona lumbar, también se puede aplicar de manera general a la zona dorsal y cervical. En muchos casos de tortícolis cervical el origen está en una irritación de las facetas cervicales y no de un músculo aunque haya un espasmo muscular secundario. Contracturas intensas localizadas entre los omoplatos son frecuentemente debidos a una faceta dorsal inflamada con espasmo muscular asociado.

En resumen, el síndrome facetario no es más que una manifestación de diversos problemas musculoesqueletales poco diagnosticada, y hay que averiguar cuales son las causas especificas de cada caso mediante el examen incluyendo estudios radiográficos para realizar el tratamiento apropiado. Se ha de tratar la causa y no sólo los síntomas que ésta produce, ya que como en la mayoría de los problemas de columna, estos tienden a empeorar con el tiempo siendo más difíciles de tratar.

Tratamiento

Neurotomías facetarias y los bloqueos facetarios.

Disco intervertebral

¿Que es el disco intervertebral?

El disco intervertebral es una articulación fibrocartilaginosa poblada por células pobremente caracterizadas dentro de una extensa matriz extracelular, y como tal, une los cuerpos vertebrales, permite los movimientos entre ellos, y absorbe y distribuye las fuerzas y cargas de todo tipo a que se somete la columna, especialmente los axiales y rotacionales; su participación en los movimientos traslacionales es mínima.

Consta de un anillo fibroso y un núcleo pulposo.

Función

La función del disco intervertebral consiste en permitir un movimiento armónico de la columna y, simultáneamente, servir de apoyo y distribuir las cargas durante el movimiento.

En el adulto las células son de tipo fibrocitico, localizadas principalmente en el anillo fibroso del disco, y de tipo condrocito, habitantes de las capas restantes del disco. Estas células dentro del disco sintetizan la matriz extracelular en la que se encuentran suspendidas y a la que mantienen y reparan. La matriz extracelular esta constituida por una compleja estructura de macromoléculas llenas de agua. La integridad estructural y las propiedades mecánicas del disco dependen de las interacciones de esos dos componentes. Las principales macromoléculas de la Matriz extracelular son el colágeno y los proteoglicanos; las fibras de colágeno están embebidas en un gel de proteoglicanos y agua. Las fibras de colágeno confieren fuerza tensil al disco y son mas abundantes en al anillo externo, donde representan el 70% de sus peso seco, mientras que solo representan el 20% del núcleo pulposo central.

Los proteoglicanos determinan las propiedades viscoelasticas del disco y le confieren rigidez y elasticidad para resistir fuerzas comprensivas; están presentes en mayor concentración en el núcleo pulposo, entre láminas de fibras de colágeno, donde representan el 50% de su peso seco. La interacción entre los proteoglucanos y el agua es de suma importancia, no solo con relación a las propiedades mecánicas del disco, sino también en determinar el ambiente a través del cual ocurre la difusión de nutrientes y de productos de desecho: el disco es esencialmente avascular, de tal forma que las células dentro de él dependen de la difusión de sustancias a través de la Matriz extracelular para su supervivencia. Al nacer, el disco tiene una irrigación sanguínea propia, pero estos vasos comienzan a hacer regresión tan temprano como al segundo año de vida. Hacia la adolescencia, el disco depende del mencionado proceso de difusión a partir de vasos de las vértebras adyacentes. Una serie de mecanismos como trauma por vibración o deformidad, enfermedades vasculares, diabetes, fumar, pueden comprometer el flujo sanguíneo, y por lo tanto, el aporte de nutrientes al disco, que se deshidrata. Además, el platillo vertebral se esclerosa y se calcifica progresivamente y afecta los poros de la zona cribosa, la cual se hace más pequeña y compromete el área de la superficie disponible para la difusión. El resultado neto de compromiso de la difusión es una baja tensión de oxigeno dentro del disco; s establece un metabolismo anaerobio con incrementos de la producción del lactato, e cual no puede ser debidamente eliminado y se acumula. Esto lleva a una disminución del pH que afecta el metabolismo celular y sus funciones de biosíntesis, con degradación progresiva de la Matriz extracelular por activación de metoloproteinasas. Con la acumulación de moléculas degradadas, se obstruye aun más la difusión y se establece así un círculo vicioso. Durante este proceso, hay una producción preferencial de glucosaminoglicano keratan sulfato sobre el condroitin sulfato, lo que resulta en una menor fijación de moléculas de agua que empeora el ambiente de deshidratación reinante.

La matriz extracelular del anillo fibroso sufre degeneración mixomatosa con desgarros circunferenciales y radiales, que aceleran el proceso de degenerativo. El núcleo pulposo se torna cauchoso y seco, con una disminución global de la altura del disco, que pone en alto estrés las relaciones normales interarticulares, ligamentarias y musculares de la UF correspondiente, ya que esta tiene que acomodarse paulatinamente a los cambios en la altura del disco.

Inervación

Derivado de la inervación por el nervio sino-vertebral recurrente de Luschka que inerva carillas articulares, ligamentos vertebrales.

Toda la unidad funcional a excepción del disco. Este nervio parte de raíces posteriores vertebrales y el paciente lo referirá como un dolor inconcreto y no localizado.

Patología

El envejecimiento provoca una disminución de las glucoproteínas del núcleo del disco, que produce, como consecuencia, desecación (deshidratación).

El disco sufre un proceso de degeneración mucoidea y crecimiento interno del tejido fibroso, disminución de la altura del espacio intervertebral y mayor sensibilidad a los traumatismos. El aumento de la presión ejercida sobre el núcleo por las cargas mecánicas lleva a producir desgastes en el anulo fibroso y, finalmente, hernia del núcleo pulposo

Disco intervertebral

Spinal stenosis

¿Que hago con mi dolor de espalda?

Estenosis espinalEl dolor de espalda es uno de los problemas médicos más comunes del mundo. Afecta a ocho de cada diez personas en algún momento de su vida. Hay que aprender a manejarlo.
Una de las principales razones para el dolor de espalda es que nos sentamos en sillas: así de simple. Con esta frase lapidaria el especialista en medicina deportiva del Hospital de Cirugía Especial de Nueva York, Vijay Vad, explica la relación fundamental de ese dolor con la postura. Vad atiende deportistas de alto rendimiento, personas que insisten en pasar por alto las señales enviadas por su cuerpo y que alertan sobre

Las malas posturas. “Mientras más las ignoramos, peor se vuelven ellas y el dolor de espalda”.

La espalda tiene tareas primordiales que van desde sostener el cuerpo y permitir el movimiento hasta contribuir al equilibrio y proteger la médula espinal. Por ser tan esenciales, cuando llega el dolor éste se siente casi incapacitante. Las personas que lo han padecido lo describen como “una sensación lenta y continua o aguda y punzante que causa rigidez y dificultad al estar quieto o al moverse”.

La definición del Instituto Estadounidense de Artritis y Enfermedades Musculoesqueléticas y de la Piel es más específica: “El dolor de espalda puede variar desde un dolor sordo, constante, hasta súbito e intenso. El dolor de espalda agudo aparece repentinamente y suele durar algunos días o semanas. Es crónico cuando dura más de tres meses”.

Aunque este dolor afecta al 80 por ciento de los adultos en algún momento, en muchos casos no requiere una visita médica. “Sin importar el tratamiento, al menos la mitad de las personas con dolor de espalda encontrarán que sus síntomas desaparecerán después de dos semanas”, reseña una publicación de la Clínica Mayo de Estados Unidos. Después de seis u ocho semanas, asegura ese centro médico, al 80 ó 90 por ciento de las personas les desaparece.

Causas

“Las causas comunes de los dolores de espalda están relacionadas con las articulaciones y los tejidos blandos de la espalda”, asegura Randy Shelerud, especialista en medicina física y rehabilitación de la Clínica Mayo. Algunos factores de riesgo están relacionados con la estatura, el sobrepeso o la obesidad, el consumo de cigarrillos (la sangre tiene problemas para llevar el oxígeno a los tejidos, lo que hace más débil a la espalda), y poca fortaleza lumbar y aeróbica. Además, “las personas con un exceso de estrés pueden tener un riesgo elevado de padecer dolores lumbares”.

En cuanto a factores laborales –una de las inquietudes más frecuentes de los pacientes–, Shelerud señala como responsables el trabajo físicamente demandante, el levantamiento repetitivo de carga pesada, cualquier movimiento que comporte una gran cantidad de flexiones y torsiones, y permanecer demasiado tiempo en una actividad estática (sentado o inclinado).

La actitud ante el dolor influye en el riesgo de que se lo padezca y en la duración. “Los pacientes que han sufrido dolor de espalda pueden reaccionar de dos formas: los evasivos se asustan por el dolor y temen por su futuro, pensando erróneamente que cada vez que notan una molestia en la espalda significa necesariamente que su lesión se está agravando. Por eso descansan mucho, evitan la actividad física, esperan pasivamente a que el dolor mejore, y suelen abusar de los medicamentos. Los combativos, en cambio, no temen por su futuro y confían en que el dolor va a mejorar o que podrán adaptarse a él. Procuran llevar una vida normal, se mantienen activos y asisten al trabajo y evitan sólo aquello que realmente el dolor les impide hacer y no se asustan si sienten una molestia pasajera”, asegura la página web especializada Espal.org desarrollada por la Red Española de Investigadores de Dolencias de la Espalda. Estos estudios evidencian que en relación con los evasivos, los combativos tienen menos riesgo de volver a padecer dolor de espalda, y si éste aparece, dura menos.

Tratamientos

Muchas personas han encontrado una manera de ayudarse con tratamientos simples como masajes con hielo y calor. Otras utilizan cremas a base de mentol o tratamientos de masajes, ajustes espinales e incluso acupuntura. Aunque parezca extraño, uno de los mejores tratamientos es permanecer activo el máximo de tiempo que el dolor permita, pues el malestar se alivia manteniendo una vida activa, no guardando cama.

Hallazgos médicos indican que el ejercicio puede ayudar a las personas a aliviar el dolor crónico de cuello y espalda pero que los profesionales de la salud tal vez no lo recetan con la frecuencia suficiente. Un estudio de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, publicado en la revista Arthritis care & research, mostró que dada la eficacia del ejercicio, se lo está subutilizando como tratamiento para el dolor crónico.

Se debe consultar al médico cuando estos tratamientos no funcionan y el dolor persiste por más de dos semanas, o no deja trabajar o dedicarse a los pasatiempos, o interrumpe el sueño. En algunos casos puede ser un síntoma de otros problemas.

El tratamiento para el dolor de espalda crónico o recurrente causado por una lesión nerviosa se compone, según el citado Instituto estadounidense, de “terapia de estimulación eléctrica del nervio, medicamentos contra el dolor, reducir la hinchazón y relajar los músculos y un programa de ejercicios y programas de reducción de peso”. Las lesiones más graves deben tratarse con inyecciones para aliviar el dolor, o cirugía. Sin embargo es muy raro que se use la cirugía y sólo ocurre en un dos por ciento de los casos.

Los especialistas coinciden en que si bien no existe una cura para el dolor de espalda, la gente sí puede aprender a manejarlo.

Recomendaciones

En el trabajo:

•Tomar pequeños descansos regulares para hacer estiramientos (al menos un minuto cada hora).
•Sentarse derecho en una silla en la que se apoye la parte inferior de la espalda.
•Al utilizar un teclado, ajustar la silla de tal forma que los antebrazos queden horizontales y los codos en ángulo recto y los pies sobre el piso.
•Mezclar las tareas para no hacer los mismos movimientos durante horas.

Cómo reducir el dolor:

•Descansar durante veinticuatro horas una vez haya empezado el dolor, para evitar cualquier otra lesión.
•Dormir en un colchón duro con una tabla debajo.
•Acostarse sobre un lado con una almohada entre las piernas para evitar que las caderas tengan un movimiento rotatorio y aumentar la presión en la espalda o acostarse sobre la espalda con una toalla enrollada bajo la nuca y almohadas bajo las rodillas.
•Levantarse de la cama lentamente y con cuidado, primero sentándose y luego poniéndose de pies.
•Aplicar hielo o compresas frías durante veinte minutos cada dos horas durante las primeras 24 a 48 horas para reducir el dolor y los espasmos musculares.
•Después de 48 horas aplicar calor para mejorar la circulación y la curación.
•Tomar medicamentos analgésicos y antiinflamatorios sin receta médica, por ejemplo aspirina o ibuprofeno. Se recomienda ingerirlos con leche, comida o antiácidos para proteger el estómago.
•Los niños y las mujeres embarazadas deben consultar con el médico antes de tomar cualquier medicación sin receta médica.
•Evitar la actividad enérgica durante seis semanas después que el dolor haya desaparecido, para conseguir una curación completa y evitar que la lesión se vuelva a producir.

¿Que hago si a pesar de esto mi dolor persiste?

En ese caso se debe descartar algún problema de compresión de las raíces nerviosas, como un ahernia de disco o una estenosis del canal espinal.
Es necesario que busque atención médica.

Visitenos

Dr. Mario Gabriel Guevara Barraza
Neurocirujano
Consultorio 506-A
Av. Ingenieros Industriales No. 221
Casi esquina con Luis Donaldo Colosio
Col. Industrial
Tepic, Nayarit
Consultas previa cita al: 01 311 213 4357

Spinal stenosis

Estenosis espinal

Estenosis espinalLa estenosis del canal lumbar es una enfermedad que aparece cuando los nervios, que se ramifican desde el conducto raquimedular hasta las extremidades inferiores, están comprimidos. Esta compresión puede originar claudicación neurógena.

La estenosis de canal es un proceso fisiológico causado por el envejecimiento de los elementos que forman la columna certebral y que principalmente afecta a la región lumbar y cervical.

Se estima que 8 de cada 10 pacientes mayores de 65 años sufren una estenosis del canal lumbar, siendo la causa de consulta más frecuente en esta franja de edad en los servicios de neurocirugía.

El diagnóstico se realiza mediante la historia clínica y el examen neurológico y se confirma mediante pruebas de imagen (TAC, Resonancia Magnética) y/o neurofisiológicas (Electromiografía).

Tratamiento

Rehabilitación y la terapia farmacológica para aliviar los dolores.

El 20% de los pacientes requieren cirugía, principalmente en aquellas personas en que la estenosis es tan severa que no pueden andar más de 500 metros sin detenerse.

La cirugía a menudo consta de laminectomía con o sin fusión.

Las posibles diferencias en los resultados de estos procedimientos han mostrado diferencias significativas entre los centros con respecto a la raza del paciente, el índice de masa corporal, la preferencia de tratamiento, déficit neurológico, la ubicación de la estenosis, la gravedad y el número de niveles con estenosis.

Se encontraron diferencias significativas también en la duración de la intervención y la pérdida de sangre, la incidencia de durotomía, la duración de la estancia hospitalaria y la infección de la herida.
Cuando las diferencias iniciales se ajustaron, se observaron diferencias significativas entre los centros aún en los cambios en el resultado funcional del paciente (SF-36, el índice de Oswestry….) a 1 año tras la cirugía.
Además, la variación acumulada ajustada de puntuación del índice de Oswestry a los 4 años fue significativamente diferente entre los centros.
Hay una variación amplia y estadísticamente significativa en los resultados a corto y largo plazo tras la cirugía para la estenosis de canal lumbar y espondilolistesis degenerativa a través de diversos centros académicos
Los hallazgos sugieren que la elección de centro afecta el resultado después de estos procedimientos, aunque se necesitan más estudios para investigar cuáles son las características que el centro debe de reunir (Desai y col., 2012).

Médico:

Farmacológico a base de AINES, asociado a un programa adecuado de terapia física y rehabilitación.

Quirúrgico:

Las opciones terapéuticas para los pacientes que sufren de claudicación intermitente neurogénica (NIC) secundaria a estenosis de canal lumbar hasta hace poco quedaron limitadas a la laminectomía descompresiva con o sin instrumentación/fusión (Prolo 1986).

Laminectomías más o menos extensas sin instrumentación
El problema es la inestabilidad postoperatoria por destrucción o insuficiencia de la pars interarticular y articulaciones facetarias que dan como resultado una inestabilidad iatrogénica , que se ve aumentada por la perdida de los ligamentos supra e interespinosos así como por la denervación y atrofia muscular paraespinal postoperatoria secundaria a la desinserción y retracción.

Laminectomías más o menos extensas con tornillos pediculares
La evidencia hasta la fecha indica que un estenosis acompañada de una espondilolistesis grado 2 o superior requiere descompresión e instrumentación con tornillos pediculares.
La listesis en múltiples segmentos, graves deformidades en el plano coronal, edad elevada y la osteoporosis podrían ser contraindicaciones para la estabilización dinámica.
Sobre todo cuando van acompañadas de espondilolistesis degenerativa y/o escoliosis (Simmons 1992), sin embargo,la instrumentación plantea diversos problemas como el aumento de la morbilidad, mortalidad de los pacientes de edad avanzada, necesidad de transfusión en numerosas ocasiones, fractura del material, pseudoartrosis y patología del segmento adyacente (Deyo 1992;Park 2004). La mayoría de las complicaciones en cirugía espinal estan asociados a la incorrecta inserción de los tornillos (Jurícek 2010).
Para superar las deficiencias asociadas con la instrumentación rígida nació el concepto de estabilización dinámica con lo cual comienzan a aparecer una serie de dispositivos que se pueden dividir básicamente en dos categorías
Sistemas basados en tornillos pediculares y espaciadores interespinosos (Kaech 2002; Stoll 2002; Taylor 2007).
De esta forma nace la posibilidad de realizar laminectomías más o menos extensas con estos dispositivos

Espaciador interespinoso
Se desarrolló originalmente en la década de 1950 (paralelamente a la descripción de la claudicación neurógena descrita por Verbiest) , y fué abandonado por las luxaciones y mal funcionamiento del dispositivo.
Con la mejora de estos dispositivos en 2002 y sus prometedores resultados clínicos su indicación se amplió a inestbilidades segmentarias leves y enfermedad degenerativa del disco (Bono 2007).
Sin embargo, con el tiempo se ha demostrado que se presentan mayores complicaciones en pacientes con espondilolistesis por lo que no se recomienda el uso en estas circunstancias (Lim 2004; Schnake 2006; Verhoof 2008; Yoon 2008).
Debido a que la estenosis sin inestabilidad puede ser tratado con éxito mediante una laminectomía descompresiva sin fusión, el papel y las indicaciones de los espaciadores interespinosos es todavía cuestionable. Además, la hipótesis de que el mecanismo de los espaciadores interespinosos es descomprimir el segmento estenosado mediante el aumento de la altura foraminal no ha sido demostrado a largo plazo (Bae 2008; Yoon 2008).
Así mismo se desconocen los problemas que en un futuro se puedan presentar (Kong 2007; Yoon 2008).

Abordaje unilateral para descompresión bilateral (Papavero 2009).
Con el desarrollo de la TC y la RNM se ha precisado el papel que juegan los tejidos blandos y el hueso en las lesiones estenóticas, apreciándose que la mayoría de las compresiones neurológicas ocurrían a nivel de la ventana interlaminar. Este último conocimiento permite realizar una adecuada descompresión con laminotomía, flavectomía y facetectomía parcial bajo magnificación, quedando la lámina, faceta y pars articular conservadas y funcionalmente suficientes. Las técnicas microquirúrgicas fueron inicialmente descritas por Caspar en 1975, Young en 1988 y modificadas por McCulloch en 1991.

Conclusión

Los datos para comparar la mejor opción terapéutica son escasos, por lo que se precisa un ensayo prospectivo aleatorizado. Se requieren además períodos de seguimiento clínico-radiológico más largos para definir plenamente el papel que estos dispositivos pueden desempeñar en el tratamiento de esta enfermedad degenerativa (Lee 2010; Richolt 2010).

Bibliografía

  1. Bae YS, Ha Y, Ahn PG, Lee DY, Yi S, Kim KN, et al. : Interspinous implantation for degnerative lumbar spine : clinical and radiologic outcome at 3-yr follow up. Korean J Spine 5 : 130-135, 2008.
  2. Bono CM, Vaccaro AR : Interspinous process devices in the lumbar spine. J Spinal Disord Tech 20 : 255-261, 2007
  3. Desai, Atman, Kimon Bekelis, Perry A Ball, Jon Lurie, Sohail K Mirza, Tor D Tosteson, Wenyan Zhao, and James N Weinstein. 2012. “Outcome Variation Across Centers After Surgery for Lumbar Stenosis and Degenerative Spondylolisthesis: The SPORT Experience.” Spine (October 17). doi:10.1097/BRS.0b013e318278e571.
  4. Deyo RA, Cherkin DC, Loeser JD, Bigos SJ, Ciol MA : Morbidity and mortality in association with operations on the lumbar spine. The influence of age, diagnosis, and procedure. J Bone Joint Surg Am 74 : 536-543, 1992.
  5. Jurícek, M, L Rehák, P Tisovský, y J Horváth. 2010. [The effect of complications on the quality of life after surgery for lumbar spine degenerative disease]. Acta Chirurgiae Orthopaedicae Et Traumatologiae Cechoslovaca 77, nº. 2 (Abril): 112-117.
  6. Kaech DL : The interspinous-U : A new restabilization device for the lumbar spine. Spinal Restabilization Procedures. Amsterdam : Elsvier, 2002, pp355-362.
  7. Kong DS, Kim ES, Eoh W : One-year outcome evaluation after interspinous implantation for degenerative spinal stenosis with segmental instability. J Korean Med Sci 22 : 330-335, 2007.
  8. Lee, Michael J, Joshua D Lindsey, y Richard J Bransford. 2010. Pedicle Screw-based Posterior Dynamic Stabilization in the Lumbar Spine. The Journal of the American Academy of Orthopaedic Surgeons 18, nº. 10 (Octubre): 581-588.
  9. Lim HJ, Roh SW, Jeon SR, Rhim SC : Early experience with interspinous U in the management of the degenerative lumbar disease. Korean J Spine 1 : 456-462, 2004.
  10. Park P, Garton HJ, Gala VC, Hoff JT, McGillicuddy JE : Adjacent segment disease after lumbar or lumbosacral fusion : review of theliterature. Spine 29 : 1938-1944, 2004.
  11. Prolo DJ, Oklund SA, Butcher M : Toward uniformity in evaluating results of lumbar spine operations. A paradigm applied to posterior lumbar interbody fusions. Spine (Phila Pa 1976) 11 : 601-606, 1986
  12. Richolt, J, y M Rauschmann. 2010. [Pedicle screw-based systems for dynamic stabilization : An insight into the philosophy, technique, indications and success of these systems]. Der Orthopäde 39, nº. 6 (Junio): 602-608. doi:10.1007/s00132-009-1586-4.
  13. Schnake KJ, Schaeren S, Jeanneret B : Dynamic stabilization in addition to decompression for lumbar spinal stenosis with degenerative spondylolisthesis. Spine (Phila Pa 1976) 31 : 442-449, 2006.
  14. Simmons ED Jr, Simmons EH : Spinal stenosis with scoliosis. Spine (Phila Pa 1976) 17 : S117-120, 1992.
  15. Stoll TM, Dubois G, Schwarzenbach O : The dynamic neutralization system for the spine : a multi-center study of a novel nonfusion system. Eur Spine J 11 Suppl 2 : S170-178, 2002
  16. Taylor J, Pupin P, Delajoux S, Palmer S : Device for intervertebral assisted motion : technique and initial results. Neurosurg Focus 22 : E6, 2007
  17. Verhoof OJ, Bron JL, Wapstra FH, van Royen BJ : High failure rate of the interspinous distraction device (X-Stop) for the treatment of lumbar spinal stenosis caused by degenerative spondylolisthesis. Eur Spine J 17 : 188-192, 2008
  18. Yoon SM, Lee SG, Park CW, Yoo CJ, Kim DY, Kim WK : Late complications of the single level ‘interspinous U’ in lumbar spinal stenosis with mild segmental instability. Korean J Spine 5 : 89-94, 2008